La noticia que muchos no queríamos leer llegó más pronto de lo que pensábamos: ayer 5 de octubre de 2011 falleció Steve Jobs luego de una intensa lucha contra el cáncer de páncreas que lo aquejaba desde hace varios años y que lo hizo renunciar en un par de opotunidades a su cargo de CEO de Apple.
Pasaron apenas minutos para que las redes comenzaran a publicar y replicar la noticia bajo el hashtag de #SteveJobs. Mensajes y mensajes que no hacían más que sumirme en una sensación de irrealidad. Si se me permite una confesión: fui la primera sorprendida con mi reacción emocional ante la desaparición física de Steve Jobs.
No puedo, como si pueden hacerlo muchos, confesarme fanática de Apple desde sus inicios pero si he sido testigo de la presencia constante y evolución permanente de las computadoras Macquintosh (Mac) a mi alrededor. Y es que no puede hablarse de la histora de la computación de los siglo XX y XXI sin hacer mención de Steve Jobs y Steve Wozniack cuyas travesuras en el garaje cambiarían el transcurrir histórico y acercarían la tecnología de la información a las manos de todos nosotros.
No hay mucho más que pueda decir, todo está en la red, pero quisiera de alguna manera atrapar algunos de los enlaces fundamentales que he visto en las redes sociales en las últimas horas. Desde la palabras del propio Bill Gates pasando por las del creador de Facebook Zuckenberg hasta llegar a la simplicidad conmovedora de la página de Google y, sobre todo, la de apple misma y que ilustra esta entrada.
El vídeo del discurso que Jobs dictó a un grupo de granduandos de la universidad de Stanford en el año 2005 fue uno de los más replicados en las redes sociales y en twitter vi varias veces referencias a las patentes en las cuales apple, la empresa creada por Jobs, ha estado involucrada y que dan muestra de suposición siempre avanzada y sincrónica con la evolución social de las tecnologias.
Steve, sigue con el tao. Ahora para siempre y en otra dimensión. Larga vida a Steve Jobs.
"Keep looking, don´t settle"
Lo habian estado anunciando desde hace algunas semanas con un breve mensaje en la página de entrada pero hoy me despierto y, ¡voilà! Gmal tiene nuevo rostro.

Me encantan las sincronías que ocurren a veces. Ya a punto de cerrar el editor e irme a dormir, ayer me encontré con el enlace que comparte
Algunos días han pasado desde que vi la noticia de que
Leo con detenimiento una nota en la revista Ñ de Clarin en la que hacen una reseña del libro 
A través del blog
Hace unos días me enteré de este evento sobre