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El futuro de los Objetos de Aprendizaje
10/06/2008 , 10:42:17 pm | Catalogado en Objetos de Aprendizaje
Hace varias semanas recibí un correo electrónico de una persona de España, solicitando mi colaboración en la respuesta a unas preguntas sobre Objetos de Aprendizaje, como parte de un estudio para un trabajo de grado. El cuestionario me permitió reflexionar un tanto al respecto, y después de completar la encuesta y enviarla, pregunté si podía reproducirla aquí, a lo cual recibí respuesta positiva. Si bien estoy tentado de hacer algunos cambios sobre el texto, decidí no darle largas y publicarlo tal cual. Es oportuno debido a una discusión sobre el tema que está activa en elearningcolombia.
Continuación:
¿En qué estado se encuentra la investigación sobre los objetos de aprendizaje en la enseñanza?
En comparación con la primera mitad de la década, el tema ha ido evolucionando hacia áreas que tienen una visión de mayor alcance que la meramente tecnológica. Por ejemplo, hasta hace un par de años, la concepción predominante de calidad en la literatura hacía referencia a aspectos técnicos (como metadatos), pero poco a poco, la discusión se ha ido orientando hacia aspectos de corte más educativo, lo cual es una buena señal.
No obstante, en la pregunta misma se evidencia parte de la tensión actual en el tema de los OA: ¿A quién van dirigidos? ¿Quiénes son sus usuarios? ¿Los profesores o los aprendices?
Es importante reconocer esta tensión, pues tiene unas implicaciones importantes en la forma en la cual se aborda el tema, la cual se refleja en el estado actual de la investigación en el área. Por ejemplo, a partir de un análisis rápido de las ponencias aceptadas en la 2ª Conferencia Latinoamericana de Objetos de Aprendizaje, es posible evidenciar que la mayor parte de ellas están enfocadas a aspectos de corte técnico (gestión, almacenamiento y recuperación de OA, desarrollo de sistemas de información basados en OA, producción de OA), mientras que los aspectos conceptuales o de uso educativo tienen una participación minoritaria. Por supuesto, es importante señalar, que en general todas las temáticas tienen un contexto educativo (los sistemas de información son para apoyar enseñanza y aprendizaje, la producción responde a metodologías y referentes teóricos que incluyen elementos educativos, etc.). Lo importante aquí es el énfasis del enfoque dentro del área.
Igualmente, es valioso indicar que a nivel mundial se han adelantado proyectos importantes que buscan dar cuenta del impacto de los OA en los procesos de aprendizaje (como el caso de CLOE, en Canadá), y en escenarios como el Encuentro de Objetos de Aprendizaje que se llevó a cabo en el marco de Virtual Educa Brasil 2007, se evidencia un interés más marcado hacia temas de evaluación de la calidad desde una perspectiva educativa, y producción desde una perspectiva pedagógica (como las iniciativas de patrones de OA de la Universidad de Guadalajara).
Por otro lado, resulta interesante observar que la discusión sobre OA ha perdido paulatinamente el apoyo directo de quienes fueron los líderes del área en su momento (personas como David Wiley o Stephen Downes). En general, desde hace poco más de un año se habla con mayor frecuencia de Recursos Educativos Abiertos, y no de Objetos de Aprendizaje. Igualmente, poco a poco la discusión ha empezado a trascender el énfasis en los repositorios como elemento central, y ha entrado en terrenos más “novedosos” como el desarrollo de OA para dispositivos móviles. Este es un fenómeno interesante al comparar la evolución del área de estudio en los países de habla hispana, pues pareciera que por momentos seguimos abordando y tratando de profundizar en temas que están siendo revaluados, repensados y, en algunos casos, superados en otros lugares.
En un contexto más amplio, a mi juicio el área de Objetos de Aprendizaje enfrenta el mismo reto que han enfrentado durante años otras tendencias de software educativo: evidenciar su aporte a los procesos de aprendizaje y el valor agregado que generan. El problema es que este aspecto, que poco a poco empieza a tomar fuerza, debe convivir con la evolución del marco conceptual de los OA, que pareciera estarse desdibujando poco a poco.
Mientras no exista una claridad frente a quiénes son los usuarios de los OA, el énfasis seguirá en el desarrollo de sistemas y soluciones tecnológicas que faciliten su almacenamiento y recuperación. Si los OA son vistos esencialmente como una herramienta para el docente, probablemente el énfasis estará en cómo lograr transmitir lo que el profesor debe enseñar, lo cual nos lleva rápidamente a materiales basados esencialmente en contenidos. Adicionalmente, es probable que la calidad se siga entendiendo como una tarea que debe realizar cada profesor (o el experto cuya labor es recomendar OAs a los docentes), mediante instrumentos que abarcan áreas de experticia muy diversas.
Si los OA empiezan a entenderse como un apoyo al proceso de aprendizaje de un aprendiz con mayor autonomía (no necesariamente un estudiante en el sentido tradicional del término), temas como el aseguramiento de la calidad harán parte del proceso mismo de producción, el cual debería asegurar la flexibilidad y efectividad del OA. Igualmente, este tipo de enfoque puede llevar a redefinir mecanismos de acceso y almacenamiento, para hacerlos más cercanos a las necesidades y contextos reales de los usuarios finales de este tipo de materiales.
Según su punto de vista, ¿cuál es el futuro que le espera a los objetos de aprendizaje?
Los Objetos de Aprendizaje son una excelente excusa (debido a lo novedoso y exótico del término) para abordar, con docentes y productores de material educativo digital, discusiones de fondo sobre las características que debería tener un material de alta calidad, y sobre forma en la cual la tecnología transforma las relaciones entre profesores, aprendices y conocimiento. Desde esta perspectiva, es evidente que el término mismo dejará de ser relevante en el largo plazo, en la medida en que se llegue a acuerdos y comprensiones comunes.
Me atrevería a decir que ya podemos vislumbrar el futuro de los OA si observamos con atención la evolución del tema en quienes lo han liderado a lo largo de estos años. Por un lado, cada vez más se habla de Recursos Educativos Abiertos, y el papel crucial que la interoperabilidad técnica y los repositorios jugaron en su momento ha dejado de ser el más importante (si bien sigue evolucionando pero dentro de un nicho técnico específico). Por otro lado, las discusiones están tocando aspectos de fondo que tradicionalmente no han sido evidentes para el común de los docentes: Cómo se debería manejar la propiedad intelectual de estos materiales, cuál es el papel del sistema educativo en la sociedad actual, cómo la tecnología posibilita nuevas (y no necesariamente mejores) formas de relacionamiento, etc.
En todo caso, la forma en la cual ha evolucionado el área en los países de habla hispana, en especial en Latinoamérica, me sugiere que en el corto plazo veremos un gran énfasis en temas de sistemas de información y almacenamiento de OA, mucho trabajo en metadatos y progresivamente, más evidencias de uso de los OA. Sin embargo, no puedo evitar preguntarme si es el camino que deberíamos recorrer.
Como ya indiqué, el reto más grande para el futuro de los OA, en mi opinión, tiene que ver con el uso. Tiene que ver con cómo lograr que los repositorios disponibles y la gran cantidad de material ya existente sea conocida y aprovechada por los usuarios; con cómo lograr que el proceso mismo de desarrollo produzca materiales de altísima calidad, que agreguen valor en los procesos de aprendizaje. De poco nos sirve tener una construcción teórica y técnica altamente sofisticada, si nadie usa sus productos.
No obstante, lo más probable es que estos no sean los énfasis centrales de la amplia comunidad que está trabajando en este tema actualmente.
¿Cuál cree usted es el aspecto o aspectos fundamentales de calidad que debe contemplar un objeto de aprendizaje?
La naturaleza misma de un material educativo digital (llámese Objeto de Aprendizaje o no) involucra la participación de diversas disciplinas en su creación. En esta medida, la calidad de un OA debería dar cuenta de nociones de calidad propias de las diversas áreas que intervienen.
Por supuesto, el aspecto central tiene que ver con la concepción misma de las secuencias de aprendizaje que hacen parte del OA, pero esto lleva necesariamente a definir cuál es la postura teórico/práctica desde la cual se entiende el aprendizaje. En esta medida, diría que un OA debe responder a una concepción de aprendizaje (no de enseñanza) de calidad, que se apoye en enfoques teóricos (tanto pedagógicos o andragógicos como didácticos) pertinentes y relevantes para el tipo de competencias y actitudes que se desea desarrollar mediante el uso del OA.
¿Cree que actualmente se contemplan todos los aspectos recomendados por los organismos especializados en estandarización al momento de evaluar un Objeto de aprendizaje? Comente su respuesta.
La pregunta es ambigua. Los organismos encargados de la estandarización han estado más enfocados en la definición de aspectos comunes que faciliten la interoperabilidad y reutilización técnica de los OA. Por esta razón, hasta hace unos años la noción de calidad tenía que ver con el nivel hasta el cual el metadato de un OA cumplía con el estándar existente. El problema es que con la existencia de múltiples perfiles de aplicación para un mismo estándar y el uso de estándares que no son automáticamente compatibles, esta concepción de calidad empieza a tornarse bastante relativa (por no decir vaga).
Ahora bien, a pesar de esto, lo que sí es evidente en la mayor parte de los repositorios es que se documenta una parte mínima de los aspectos sugeridos por los organismos de estandarización. La factibilidad del llenado de metadatos sigue siendo uno de los retos más complejos en esta área, pues requiere de recursos económicos y personal dedicado a su mantenimiento. No tengo conocimiento directo de experiencias en las cuales los mismos docentes sean quienes diligencien todos los metadatos de un OA, por ejemplo.
Por otro lado, mencioné al inicio que la pregunta es ambigua porque sería necesario aclarar a qué se refiere aquí la evaluación de un OA. Debido precisamente a la diversidad de enfoques conceptuales en la comprensión misma de un OA, sería necesario indicar desde qué referente se aborda la evaluación.
Según su experiencia en el tema de objetos de aprendizaje, ¿cuáles cree que son los puntos fuertes y débiles de esta tecnología?
Como ya indiqué, pienso que su mayor fortaleza es la posibilidad que brindan de abordar discusiones de fondo, a partir de un concepto exótico. Por supuesto, otra ventaja importante es todo el esfuerzo que se ha invertido en generar mecanismos que facilitan la compilación y la recuperación de los OA, que han generado multitud de recursos que están catalogados y pueden ser utilizados de manera libre.
En cuanto a los puntos débiles, quisiera resaltar la “neutralidad pedagógica” que ha caracterizado a muchos sectores de esta área, que se refleja en la exagerada diversidad conceptual existente, y que nos lleva al escenario en donde cualquier cosa puede ser un OA. Esta situación ha resultado contraproducente, pues ha dificultado enormemente la discusión académica, al no tener referentes conceptuales explícitos comunes. Por otro lado, el uso de los OA sigue siendo limitado en la mayor parte de nuestros docentes y estudiantes, pero esto no es un problema exclusivo del tema de OA.
Ahora, quisiera aclarar que desde mi perspectiva, cuando hablamos de OA no estamos hablando de una tecnología solamente, sino de una manera de entender las posibilidades del aprendizaje mediado por la tecnología. Pienso que hay una inmensa diferencia entre una y otra cosa.
De las investigaciones que usted ha realizado sobre los objetos de aprendizaje, ¿podría compartir alguna/s conclusiones importantes a las que haya llegado?
Destacaría la gran importancia de entender este tema en toda su dimensión, incluso si se está trabajando en un aspecto específico. Igualmente, la gran dificultad de generar masa crítica para que este tipo de alternativas tomen fuerza y empiecen a hacer parte de las prácticas diarias de profesores y aprendices.
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Me encantará conocer el resultado del trabajo, pues encuentro muy interesante poder empezar a contrastar visiones respecto a las perspectivas de este tipo de enfoques. Gracias a Jessica Vlásica por considerarme para hacer parte del mismo.
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4 comentarios
Saludos
Jessica
En laclo 2008 presentaré Descripción de Pasos Básicos para la Construcción Colaborativa de Objetos de Aprendizaje y uso del Repositorio Medico Compartido MELOR.
Si vas me gustaria poder conversar más, tus comentarios me parecen interesantes.
saludos
Soy Norma Rodríguez y estoy por iniciarme en la investigación sobre objetos de aprendizaje, me llamó la atención tu comentario que haces en cuanto al uso de lo objetos de aprendizaje, ¿los docentes o los aprendices?, actualmente ¿a quienes se están orientando? Te agradecería mucho tu ayuda y si me puedes hacer recomendaciones de estudios que se han hecho al respecto
saludos
Norma Rodríguez
Algo que creo que vale la pena destacar es que muchas de las personas que iniciaron y desarrollaron todo el movimiento de Objetos de Aprendizaje se han movido desde hace varios años en una dirección distinta a la que, curiosamente, es predominante en muchos sitios de Latinoamérica. En pocas palabras, el potencial imaginado para estos recursos no ha podido lograrse hasta el momento, debido a un gran énfasis en los aspectos técnicos. Con eso uno podría decrise que el secreto está entonces en enfocarse "en lo pedagógico". El problema es que los supuestos sobre los que está construida toda esta área no corresponden necesariamente a las prácticas habituales de nuestras instituciones educativas, y de hecho reflejan una visión muy particular sobre la naturaleza del conocimiento, que a menudo pasan completamente desapercibidos.
Frente a tu pregunta, la respuesta es que hay tantos enfoques, productos, métodos, poblaciones objetivo, etc., que yo no diría que se estén orientando a un público u otro. Sobre recursos específicos, te sugiero que mires en mi del.icio.us, o que revises lo que personas como Stephen Downes o David Wiley escriben al respecto. En especial, hay una fantástica presentación de Wiley que pone el dedo en la llaga sobre este tema.
Gracias por comentar!
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